FORMACION: FEBRERO

LA INDULGENCIA PLENARIA
 
 Lo esencial del Jubileo es pedir perdón a Dios y perdonar a los demás. La indulgencia que se gana al cruzar la puerta santa limpia las huellas que dejan en el alma y en la conducta los pecados ya perdonados en la confesión.
Condiciones para conseguir la Indulgencia plenaria. Son requisitos : la peregrinación a la puertas santa, sacramentos de la Confesión y  Eucaristía, rezo del Credo  y una oración por el Papa.
No es necesario ir a Roma para ganarla, cada obispo en su diócesis  determina los lugares donde se puede ganar además de la Catedral. Es el primer Jubileo que se permite ganar las indulgencias en miles de lugares del mundo entero.
En la Bula M.Vultus tenemos una explicación teológico-pastoral de la indulgencia. Sabemos que en el sacramento de la Reconciliación , nuestros pecados quedan perdonados y realmente quedan cancelados; sin embargo, la huella negativa que los pecados dejan en nuestros comportamientos y en nuestros pensamientos permanece. La misericordia de Dios es incluso más fuerte que esto. Ella se transforma en indulgencia del Padre que a través de la esposa de Cristo, la Iglesia, alcanza al pecador perdonado y lo libera de todo residuo, consecuencia del pecado, habitándolo a obrar con caridad, a crecer en el amor mas bien que a recaer en el pecado (M.Vultus, 22). En esta presentación se destaca asimismo la relación de la indulgencia con el misterio de la Iglesia  como comunión de los Santos :” Indulgencia es experimentar la santidad de la Iglesia que participa a todos los beneficios de la redención de Cristo, para que el perdón sea extendido hasta las extremas consecuencias a las cuales llega el amor de Dios” (M. Vultus,22)
Este Jubileo interesa no sólo a los católicos pues crea una mayor sintonía espiritual con judíos y musulmanes, que también consideran la misericordia como el primer atributo del Dios único.

Las personas enfermas o impedidas podrán ganar la indulgencia en sus casas y los presos cruzando la puerta de su celda.

También en este año jubilar todos los sacerdotes podrán perdonar el pecado del aborto (reservado habitualmente al  Obispo, por su especial gravedad, o al sacerdote penitenciario). Cometen este pecado no sólo la mujer embarazada, sino también todas las personas- médicos, asistentes, gestores de clínicas- que llevan a cabo materialmente ese procedimiento o lo provocan.

El próximo Miércoles de Ceniza, el Papa otorgará a 800 sacerdotes  ”Misioneros de la Misericordia”, ya seleccionados, poder perdonar pecados reservados al Papa como la profanación de formas eucarísticas, la absolución a cómplices en pecados sexuales, la ordenación de obispos sin permiso, la ordenación sacerdotal inválida de mujeres o la rotura del secreto de confesión.

El tiempo de Cuaresma ocupará un lugar muy importante para que sea vivida con mayor intensidad las prácticas cuaresmales ( oración, ayuno y caridad).
Al final del Bula, el Papa dirige el pensamiento hacia la Virgen.: “La dulzura de su mirada nos acompañe en este Año Santo, para que todos podamos redescubrir la ternura de Dios. Ninguno como María ha conocido la profundidad del misterio de Dios hecho hombre. Todo en su vida fue plasmado por la presencia de la misericordia hecha carne. La Madre del Crucificado Resucitado entró en el santuario de la misericordia divina porque participó íntimamente en el misterio de su amor”  (.Vultus, 24)

Algunos puntos para la REFLEXIÓN
  • Hay que tener claro que los pecados quedan perdonados y cancelados en la confesión. Lo que nos quita del alma la Indulgencia plenaria es la huella que deja en nosotros, como un cierto apego al pecado que queda en nuestro comportamiento y en nuestro pensamiento.
  • De nuestra parte ciertos requisitos, como ya hemos dicho, que se han de cumplir con diligencia. Tenemos que pedir al Señor que sintamos “aversión” a nuestros pecados,  perdiendo el menor afecto hacia ellos.
  • ¿ Se entiende esta gracia que nos da la Iglesia, como una consecuencia de la riqueza de la Misericordia de Dios  en la   Comunión de los  Santos ?
  • Si por la Misericordia de Dios conseguimos ganar la Indulgencia, nuestra alma queda como en la justificación original. Nuestra puerta de entrada en el Cielo se haría la Puerta Santa para la eternidad, en caso de ser llamados por Dios. ¡Agradezcamos la gran riqueza de su misericordia¡  Ojalá sepamos acogerla.

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