LA INDULGENCIA PLENARIA
Condiciones para conseguir la
Indulgencia plenaria. Son requisitos : la peregrinación a la puertas santa,
sacramentos de la Confesión y
Eucaristía, rezo del Credo y una
oración por el Papa.
No es necesario ir a Roma para
ganarla, cada obispo en su diócesis
determina los lugares donde se puede ganar además de la Catedral. Es el
primer Jubileo que se permite ganar las indulgencias en miles de lugares del
mundo entero.
En la Bula M.Vultus tenemos una
explicación teológico-pastoral de la indulgencia. Sabemos que en el sacramento
de la Reconciliación , nuestros pecados quedan perdonados y realmente quedan
cancelados; sin embargo, la huella negativa que los pecados dejan en nuestros
comportamientos y en nuestros pensamientos permanece. La misericordia de Dios
es incluso más fuerte que esto. Ella se transforma en indulgencia del Padre que
a través de la esposa de Cristo, la Iglesia, alcanza al pecador perdonado y lo
libera de todo residuo, consecuencia del pecado, habitándolo a obrar con
caridad, a crecer en el amor mas bien que a recaer en el pecado (M.Vultus, 22).
En esta presentación se destaca asimismo la relación de la indulgencia con el
misterio de la Iglesia como comunión de
los Santos :” Indulgencia es experimentar la santidad de la Iglesia que
participa a todos los beneficios de la redención de Cristo, para que el perdón
sea extendido hasta las extremas consecuencias a las cuales llega el amor de
Dios” (M. Vultus,22)
Este Jubileo interesa no sólo a
los católicos pues crea una mayor sintonía espiritual con judíos y musulmanes,
que también consideran la misericordia como el primer atributo del Dios único.
Las personas enfermas o impedidas podrán ganar la indulgencia en sus casas y los presos cruzando la puerta de su celda.
También en este año jubilar todos los sacerdotes podrán perdonar el pecado del aborto (reservado habitualmente al Obispo, por su especial gravedad, o al sacerdote penitenciario). Cometen este pecado no sólo la mujer embarazada, sino también todas las personas- médicos, asistentes, gestores de clínicas- que llevan a cabo materialmente ese procedimiento o lo provocan.
El próximo Miércoles de Ceniza, el Papa otorgará a 800 sacerdotes ”Misioneros de la Misericordia”, ya seleccionados, poder perdonar pecados reservados al Papa como la profanación de formas eucarísticas, la absolución a cómplices en pecados sexuales, la ordenación de obispos sin permiso, la ordenación sacerdotal inválida de mujeres o la rotura del secreto de confesión.
El tiempo de Cuaresma ocupará un
lugar muy importante para que sea vivida con mayor intensidad las prácticas
cuaresmales ( oración, ayuno y caridad).
Al final del Bula, el Papa dirige
el pensamiento hacia la Virgen.: “La dulzura de su mirada nos acompañe en este
Año Santo, para que todos podamos redescubrir la ternura de Dios. Ninguno como
María ha conocido la profundidad del misterio de Dios hecho hombre. Todo en su
vida fue plasmado por la presencia de la misericordia hecha carne. La Madre del
Crucificado Resucitado entró en el santuario de la misericordia divina porque
participó íntimamente en el misterio de su amor” (.Vultus, 24)
Algunos puntos para la REFLEXIÓN
- Hay que tener claro que los pecados quedan perdonados y cancelados en la confesión. Lo que nos quita del alma la Indulgencia plenaria es la huella que deja en nosotros, como un cierto apego al pecado que queda en nuestro comportamiento y en nuestro pensamiento.
- De nuestra parte ciertos requisitos, como ya hemos dicho, que se han de cumplir con diligencia. Tenemos que pedir al Señor que sintamos “aversión” a nuestros pecados, perdiendo el menor afecto hacia ellos.
- ¿ Se entiende esta gracia que nos da la Iglesia, como una consecuencia de la riqueza de la Misericordia de Dios en la Comunión de los Santos ?
- Si por la Misericordia de Dios conseguimos ganar la Indulgencia, nuestra alma queda como en la justificación original. Nuestra puerta de entrada en el Cielo se haría la Puerta Santa para la eternidad, en caso de ser llamados por Dios. ¡Agradezcamos la gran riqueza de su misericordia¡ Ojalá sepamos acogerla.
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