FORMACIÓN

TEMA

Aclaraciones sobre la vida consagrada. Para mejor entenderla.
¿ Qué es en la Iglesia ?

Cuando hablamos de vida consagrada pudiera  parecer que hablamos de algo muy especializado en la Iglesia, destinado solamente a cierto tipo de cristianos. Como si fuera algo aparte. Es verdad que la vida consagrada no es para todos, que supone una vocación.
Por otro lado parece que está la vida del cristiano en el mundo.  Es como si se tratara de dos mitades y no es así. Es más bien como un núcleo que irradia a todo el Cuerpo eclesial.

La vida consagrada tiene que ver con toda la Iglesia.
¿Qué estamos celebrando en  este año teresiano ? Celebramos a Santa Teresa.  Muy importante para las carmelitas. Si, pero más. Muy importante para la vida espiritual. Sí, pero más. Es importante para recordar su doctrina. Si, pero más. Lo que Santa Teresa representa tiene que ver con toda la Iglesia. Teresa, con su Carmelo, crea una atmosfera que tiene que ver con toda la vida de la Iglesia.

Hay una prueba desde el lado contrario, que nos la proporciona un autor protestante alemán que  nos dice “  la vida religiosa es lo único que impide convertir el cristianismo en ateísmo”.
Lo que hace que hombres y mujeres se entreguen a Dios… es la consagración
Si quitamos la virginidad en la Iglesia ¿qué nos queda? Ese espacio personal de unión con  Cristo como esposo , como guía, en la obediencia, como única riqueza en la pobreza.

Si quitamos ese espacio, el catolicismo se desconfigura . Es  la atmosfera que crea la vida consagrada …….
Una atmosfera es difícil de entender, pero la necesitamos para respirar…..

¿ POR QUE LA VIDA CONSAGRADA NO ES UN SACRAMENTO?
La vida consagrada es UN DON PARA LA IGLESIA, no una realidad aislada o marginal, sino que pertenece íntimamente a ella, está en el corazón de la Iglesia como elemento decisivo de su misión.

Así  ella  es”  como un sacramento” siendo signo e instrumento de unidad íntima con Dios y con todo el género humano. La vida consagrada tiene su lugar en ese misterio, del cual surgen los sacramentos, por eso ella misma no es un octavo sacramento
¿ NO ES LA VIDA CONSAGRADA UNA ESPECIE DE DESPILFARRO?
¿ Qué sentido  tiene abrazar este género de vida cuando hay tantas necesidades en el campo de la caridad y de la misma evangelización a las que se puede responder sin asumir los compromisos peculiares de la vida consagrada?

Estas preguntas son frecuentes en nuestro tiempo, donde tenemos una cultura utilitarista, que tiende a valorar a las personas por su funcionalidad inmediata.
Estos interrogantes han existido siempre, como demuestra el episodio evangélico de la unción de Betania. Judas se lamentaba de tanto derroche. .. Jesús le responde:  ”Déjala”. Esta es  la respuesta siempre válida a la pregunta de tantos, aún de buena fe, que se plantean sobre la actualidad de la vida consagrada.

El ungüento precioso derramado como puro acto de amor, más allá de cualquier consideración “utilitarista”, es signo de una sobreabundancia de gratuidad, tal como se manifiesta en una vida gastada en amar y servir al Señor, para dedicarse a su persona y a su Cuerpo místico.. De esta vida “derramada” sin escatimar nada se difunde el aroma que llena toda la casa. La casa de Dios, la Iglesia.
SI APENAS HAY VOCACIONES  ¿Cómo mirar el futuro?  
En la vida de la Iglesia, se ha podido constatar, que en un determinado momento, un concepto  cristiano fundamental recibe una luz que lo ilumina de un modo nuevo. Esto ha sucedido, por ejemplo, con la pobreza gracias a San Francisco de Asís. Y lo mismo ha sucedido con la vocación  gracias a san Ignacio de Loyola y su tiempo. El camino de infancia espiritual con Teresa de Lisieux….

Las luces y sombras de la historia de la Iglesia en la Edad Moderna dan a luz un sentido de la vocación que regresa a la conclusión evangélica de San Pablo y san Juan y nos abre misionalmente hacia el futuro, nos hace poner los ojos en el futuro. Una conciencia más universal, una solidaridad con todo el género humano. Recordemos las palabras de san Ignacio ( en Ejercicios 95)…” ver a Cristo, nuestro Señor, rey eterno, y delante de Él todo el universo mundo, al cual y a cada uno en particular llama y dice: Mi voluntad es de conquistar todo el mundo y todos los enemigos, y así entrar en la gloria de mi Padre; por tanto, quien quisiere venir conmigo, ha de trabajar conmigo, porque siguiéndome en la pena, también me siga en la gloria”
De esta manera llama a todos, creciendo y haciendo crecer a su “cuerpo, la plenitud de Aquel que cumple todo en todo” (Ef 1,23) Existe, pues,   una necesidad de Dios en la promoción de vocaciones  y también  una necesidad de los jóvenes cristianos que hoy “necesitan del modo más urgente ser guiados por personas experimentadas” en la vida  y en la  oración, por verdaderos hombres espirituales, verdaderos  colaboradores para que el llamamiento del Rey eterno encuentre una respuesta en sus hijos.

PREGUNTAS PARA LA REFLEXIÓN

1.¿ Entendemos que la vida consagrada no es una especie de apartado en la vida de la Iglesia?
2.¿ Por qué no es un sacramento?
3. El “ despilfarro “ de cualidades y energías  como algo que se entrega en su totalidad ¿tienen sentido?
4. ¿   En que basamos nuestra confianza  en el futuro de la vida consagrada?


TEMA
 
REINA  DE LA FAMILIA ,  Ruega por nosotros
El II Sínodo de la Familia se va a desarrollar  dentro del  Año de la Misericordia. Esto lejos de ser una mera coincidencia es una gran gracia.

San Juan Pablo II decía que el amor misericordioso es aquel amor capaz de extraer algún bien de cualquier situación. Que nos aproximemos a la familia, en todas las situaciones de la vida, sean las que fueren, con el amor de Jesucristo, es de las tareas más bellas que se puedan llevar a cabo, porque estamos en el  núcleo de la vida cristiana.
Es un regalo  inmenso de nuestro Señor a la Iglesia el que a través del Papa Francisco se nos haya dado la posibilidad de no cerrar los ojos ante una realidad que padecen muchos cristianos en la construcción de la vida familiar.

No ha tenido miedo el Santo Padre- pues es misión esencial de Pedro- el decir a la Iglesia: mirad, esta es la situación; estos son los problemas reales en todas las partes del mundo.
Algunos se han asustado, pero es mejor mirar de frente la situación.

En este Sínodo, vamos a ayudar al Papa en su tarea y en su misión como sucesor de Pedro, con nuestra oración y ofrecimientos.
Hay que entregar la luz de Cristo a la Familia en el Año de la Misericordia.

Necesitan ser iluminados todos sus problemas  y ser ayudados todos los que sufren de una u otra manera.
El Papa observa que el sistema económico actual produce diversas formas de exclusión social. Las categorías de personas que se sienten excluidas son varias. Una característica común es que a menudo los “excluidos” son “ invisibles “ a los ojos de la sociedad. No pocas veces la cultura dominante, los medios de comunicación, las mayores instituciones , contribuyen a mantener – o incluso a empeorar- esta invisibilidad. Al respecto el Papa se pregunta: ¿ “ Por  qué(….)  nos acostumbramos a ver como se destruye el trabajo digno, se desahucia a tantas familias, se expulsan a los campesinos, se hace la guerra y se abusa de la naturaleza?”  Y responde “ Porque en este sistema se ha sacado al hombre, a la persona humana, del centro  y se le ha reemplazado por otra cosa. Porque  se rinde culto idolátrico al dinero. Porque se ha globalizado la indiferencia”

La exclusión social debilita a la familia y llega a ser una seria amenaza para la dignidad de sus miembros. Es especialmente preocupante la condición de los hijos, los cuales son  como si a priori fueran castigados a causa de la exclusión y, con frecuencia, trágicamente marcados de por vida por privaciones y sufrimientos. Se trata de auténticos “ huérfanos sociales”
En la Asamblea General del Sínodo de los Obispos en el  nº 17 y 18 en” Familia e inclusión” hay un apartado, para la Tercera edad, destacando el papel de los ancianos nos dice el Papa : “ El número de ancianos se ha multiplicado, pero nuestras sociedades no se han organizado lo suficiente para hacerles espacio, con justo respeto y concreta consideración a su fragilidad y dignidad. Mientras somos jóvenes, somos propensos a ignorar la vejez, como si fuese una enfermedad que hay que mantener alejada; cuando luego llegamos a ancianos, especialmente si somos pobres, si estamos enfermos y solos, experimentamos las lagunas de una sociedad programada a partir de la eficiencia, que como consecuencia, ignora a los ancianos. Y los ancianos son una riqueza, no se pueden ignorar ( Audiencia general 4 Marzo de 2.015).

  La condición de los abuelos en la familia requiere una atención peculiar. Ellos constituyen el anillo de conjunción entre las generaciones, que asegura la transmisión de tradiciones y costumbres en las cuales los más jóvenes pueden encontrar sus propias raíces. Además de manera discreta y gratuita, garantizan una preciosa ayuda económica a los esposos jóvenes y se hacen cargo de los nietos, a los que también transmiten la fe. Muchas personas especialmente en nuestros días, pueden reconocer que precisamente a sus abuelos deben su iniciación a la vida cristiana. Esto testimonia que en la familia, en el sucederse las generaciones, la fe se comunica y se custodia, lo que la convierte en una herencia insustituible para los nuevos núcleos familiares. A los ancianos corresponde, por tanto, un sincero tributo de reconocimiento, de aprecio y de hospitalidad, de parte de los jóvenes, de las familias y de la sociedad.

Hay otros desafíos : los matrimonios rotos, la viudez, la última fase de la vida, la discapacidad, etc.
Tenemos que pasar de la indiferencia a la solidaridad, de la incomprensión y  la condena a la compasión. Buscar las ocasiones de hacerles bien, con la amistad , la conversación que le pueda llevar un poco de aliento y luz. Siempre tienen un lado bueno, hacen cosas buenas a pesar de su error. No es llamar bien a lo que está mal, pues no era ese el camino de Jesús, sino que        antes a eran acogidos, comprendidos. Tenemos el ejemplo con la mujer adúltera, con María Magdalena, con Zaqueo…  Él dice:  “ No peques más”

Todos y cada uno han de estar acompañados por la cercanía, la ayuda,  el cariño junto con la dimensión de la espiritualidad y la trascendencia.
  
PREGUNTAS PARA LA REFLEXIÓN

1.- Sabemos que la familia, hoy día, está amenazada por diferentes motivos ¿ se hace necesario a la Iglesia mirar “ sus problemas” de frente?  ¿ Por  qué ?
2.- Dice el Papa que la “ exclusión en la sociedad” llega cuando se saca al hombre del centro  y es “reemplazado por otra cosa” como es el dinero. Entonces se cae en la globalización de la indiferencia. ¿Sabemos reconocer cuales son los síntomas de esta indiferencia?

3.- ¿ Reconocemos la riqueza que las personas mayores aportan a la familia ¿ ¿Podemos hacer un recuento?
4.- Actitudes evangélicas que debemos tener ante los  desafíos que tiene la familia en los momentos actuales.


TEMA

Reflexionando sobre la Bula del Jubileo  de la Misericordia
El papa Francisco convoca el JUBILEO DE LA MISERICORDIA que lleva el título “ El rostro de la Misericordia”. Durará desde el 8 de Diciembre de 2.015 al 20 de Noviembre de 2.016, solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo.

El deseo del Papa es que este Año Santo, vivido también en el compartir la misericordia de Dios, pueda convertirse en una oportunidad para “ vivir en la vida de cada día la misericordia que desde siempre el Padre dispensa hacia nosotros. En este Jubileo dejémonos sorprender por Dios.”
La Bula además explica algunos aspectos más sobresalientes: primero el lema “MISERICORDIOSOS COMO EL PADRE”, a continuación el sentido de la peregrinación y sobre todo la necesidad del perdón.

El tema particular que interesa al Papa y que se encuentra en el punto 15 indica que las obras de misericordia espirituales y corporales deben redescubrirse “ para despertar nuestra conciencia, muchas veces adormecida ante el drama de la pobreza, y para entrar todavía más en el corazón del Evangelio, donde los pobres son los privilegiados de la misericordia divina.
Recordemos las Obras de Misericordia corporales:

. Dar de comer al hambriento
. Dar de beber al sediento
. Vestir al desnudo
. Acoger al forastero
. Asistir a los enfermos
. Enterrar a los muertos

Las  Obras de Misericordia espirituales son:
. Dar consejo al que lo necesita
. Enseñar al que no sabe
. Corregir al que yerra
. Consolar al triste
. Perdonar las ofensas
. Soportar con paciencia los defectos de los demás
. Rogar a Dios por los vivos y los difuntos

El Papa Francisco nos recuerda las palabras de San Juan de la Cruz : “ Al atardecer de  nuestras vidas nos examinarán  en el amor”

Las palabras del Señor en el Evangelio son claras : “cada vez que hicisteis esto con uno de mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis.”
No podemos escapar de las palabras del Señor y en base de ellas seremos juzgados.(cf. Mt.25, 31-45)

La carne de Cristo se hace de nuevo visible en cada uno de estos más pequeños, como su cuerpo martirizado, llagado, flagelado, desnutrido, en fuga…. Para que nosotros lo reconozcamos, lo toquemos y lo asistamos con cuidado.


PREGUNTAS PARA LA REFLEXIÓN

1,- ¿“Me dejo sorprender por Dios” ? ¿Me acostumbro al “abajamiento”, el despojarse, del Hijo de Dios, el hacerse Niño pequeño… el quedarse bajo la forma de pan … el mezclarse con los pecadores para buscarlos, a su muerte en el más humillante suplicio…. o  me asombra cada más con un matiz nuevo y más intenso?

  En el colmo del asombro. Ha sobrepasado todas las barreras…  ¿Tengo yo todavía barreras a la hora de amar, a la hora de servir…?

2,- ¿Sabemos las Obras de misericordia “de memoria”? Es bueno aprenderlas y mucho mejor practicarlas.

3.-  De las obras corporales:¿ cuál te resulta más difícil ? ¿ y de las espirituales? No se trata siempre de dar una solución inmediata, pero si puede estar en nuestra mano encaminar a esa persona necesitada hacia donde debe acudir. Es importante que tengamos a mano direcciones, teléfonos, asociaciones. A veces será acompañarlas, hablar por ella, etc. Hacer lo que esté en nuestra mano.

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