RETIRO DE ADVIENTO 2015

RETIRO DE ADVIENTO    CICLO  C             

“Esperamos que venga el que camina junto a nosotros”

Comienza un año litúrgico, el Ciclo C. El Evangelio que nos acompañará en el curso de este año es el de S. Lucas.
La Iglesia acoge la ocasión de estos momentos fuertes, de un año litúrgico a otro, para invitarnos a detenernos un instante a observar nuestro rumbo, a plantearnos algunas preguntas : “ ¿ Quiénes somos? ¿De dónde venimos ¿ Y sobre todo , ¿ adónde vamos?

-          En las lecturas de la Misa del primer Domingo, todos los verbos están en futuro. Las palabras de Jeremías son de espera del Mesías.
El pasaje evangélico le da un contenido nuevo,  el  Mesías  ha venido  y esperamos su retorno glorioso. Este retorno está lleno de imagines apocalípticas, de catástrofes  que nos hablan de un final, pero este final no acaba en el vacío sino en un encuentro, un encuentro con aquel que nos ha creado y nos ama más que un padre   y una madre.

En la Carta a los a los Hebreos se nos dice refiriéndose a Jesús  : “Él se ha manifestado  una sola vez en el momento culminante de la historia, para destruir al pecado con el sacrificio de si mismo…… El destino de los hombres es morir una sola vez. Y después de la muerte el juicio. … La segunda vez  aparecerá, sin ninguna relación al pecado, PARA SALVAR DEFINITIVAMENTE A LOS QUE LE ESPERAN “
-          El que esperamos viene a decirnos “ Venid  bendito de mi Padre” Y nos hará entender que la misericordia que ha volcado sobre nosotros la hemos volcado en los demás, por eso “Venid”…

Y le responderemos sin miedo :  ¡Ven, Señor Jesús¡

 
-          ADVIENTO es toda la vida.  ¡La vida es espera¡  pero es también cierto lo contrario:¡la espera es vida¡ (P.Raniero Cantalamessa ) El que no espera nada se puede decir que ha muerto.

El peligro está en dormirnos en la espera, como las vírgenes necias.

Dice el Evangelio del primer Domingo de Adviento ”Guardaos de que no se hagan pesados vuestros corazones por el libertinaje, por la embriaguez    y por las preocupaciones de la vida….Estad en vela, pues, orando en todo tiempo…”

El peligro de la mundanidad de que nos habla el Papa Francisco nos acecha.

Es un mal que enferma el alma, hace perder la conciencia de la realidad… es la anestesia del alma. Con el corazón mundano no se puede entender lo que necesita el otro, como le pasaba al rico Epulón. Los mundanos, en verdad están solos en su egoísmo.

-          Muchas veces hemos visto a los niños esperar a sus padres, cuando se abre la puerta del Colegio. Aunque haya mucha gente esperando los distinguen rápidamente y les extienden los brazos.  Si se atrasan se les hace la espera interminable ¡Cuánto sufren ¡

La espera aunque sea corta siempre se hace un poco larga por la vehemencia del amor…  

Nuestra vida debería ser un vehemente ¡VEN ¡ si vivimos en el amor.

-          En los Domingos sucesivos de Adviento escucharemos a Juan Bautista que nos habla  diciendo que  Jesús está en medio de nosotros. ¡En medio de nosotros  HAY UNO A QUIEN NO CONOCÉIS”.¡

Está en medio de nosotros no sólo en la Eucaristía, en la Palabra de Dios, en los pobres, en la Iglesia… sino que, por la gracia, vive en nuestros corazones  y el creyente lo experimenta. (Cfr. P. Raniero Cantalamessa)

 Vivir entre nosotros y ¿ no reconocerlo?.  Es en la oración donde Él nos hace caer en la cuenta de que está, de que camina junto a nosotros.

Nadie como María, su bendita Madre, la que guardaba todo en su corazón, nos puede despertar el deseo de reconocerlo, de esperarlo y de recibirlo como los niños reciben a sus padres …con un ardiente ¡Ven ¡
  
                             Preguntas para la reflexión

 1.- Podemos considerar que en el Señor hay una doble venida : la primera como el hombre que está envuelto en debilidades, menos en el pecado.  Es una venida salvadora para el hombre en pecado. La segunda es una venida donde seremos juzgados sobre el amor. Es la venida del Esposo que quiere introducirnos en su banquete nupcial para la eternidad ¿Ves relación entre una y otra?

2. Esta venida está precedida de una espera  ¿Cuáles son los peligros que nos pueden acechar en esta espera?

3. ¿Qué te sugiere la palabra ¡Ven ¡

4.Le esperamos y a la vez está con nosotros. Puede que no le reconozcamos. ¿Es mi oración un” tiempo de encuentro” que me indica su presencia concreta en mi vida?

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